POV ALEKSEY ROMANOV
—Hoy es el día veintiocho, Alek. Cuatro semanas. —La voz de mi padre era un gruñido bajo, cansado—. No te crié para ser un cobarde que se esconde en el sueño. Allá afuera todo se está cayendo. Los italianos creen que somos débiles porque tú no estás.
¿Veintiocho días? El pánico me sacudió. Un mes. Había pasado un mes entero atrapado en esta caja de carne. Un mes en el que ella no había venido. Un mes en el que Luca seguramente había estado moviendo sus fichas sobre mi prop