Capítulo 60 DE GERALD LENNOX, A GERALD GRAY.
—Ya llegó —dijo Amanda desesperada observando desde la ventana de las oficinas de la multinacional a su jefe—, apaguen la música, dejen de comer —ordenó.
Todos volvieron a sus lugares con premura, y empezaron a realizar sus labores como siempre. Gerald salió del elevador con profunda seriedad.
—Buenos días, señor —saludó Amanda con una sonrisa—Bienvenido.
—¿Qué tenemos pendiente? —indagó, y carraspeó recordando su trato con Myriam—. Buenos días, gracias por la bienvenida.
Los labios de