Al día siguiente
Luego de desayunar, Myriam llamó a Isis y le informó que llegaría tarde, entonces salió rumbo al despacho jurídico que Elsa le recomendó.
ya contaba con casi cuatro meses de embarazo y su vientre empezaba a crecer.
Cuando llegó al lugar, ingresó a paso lento por el pasillo, tocó la puerta de una oficina.
—Adelante —se escuchó en la voz de un hombre.
Myriam giró la perilla e ingresó.
—Buenos días —saludó, y miró con atención al hombre detrás del escritorio.
—Hola —resp