Es el día.
Solo ruego que esto pase y no oscurezca nuestra vida.
Camino de la mano de Massimo hasta la entrada de la clínica.
Esta mañana ha sido algo tensa.
Massimo me ha dado mi espacio y lo agradezco, ayer en la tarde cuando llegamos a nuestra casa cada uno se sumió en sus pensamientos.
Sin embargo, a la hora de dormir nos abrazamos y dormimos enroscados uno sobre el otro, no había palabras. Hoy era el día y los nervios me estaban jugando una mala pasada.
—Estas muy fría cielo—murmura antes