Es bueno estar en casa nuevamente.
Hace un par de días que estamos en casa y todo ha ido como esperamos.
Sí. Estamos agotados, trasnochados y si no es por la ayuda de las abuelas, ni si siquiera podríamos recordar bañarnos.
De manera Instintiva, hundo mi cabeza en el suéter rosa que llevo puesto.
A mi lado mi mamá me da una mirada divertida y se inclina.
—Estás bien—cuchichea—Tampoco hueles a leche, por si quieres saber.
¡Dios!
Me siento mordicada mientras ella se ríe.
Se endereza y sigue habla