Mi respiración se vuelve superficial mientras veo Damián dar un paso hacia atrás.
Sin embargo, no se hace a un lado. A mi lado Rose está pálida.
La mirada de Martín se centra en Henry que tiene está atento.
—Tú también, muévete.
Henry da unos pasos al lado.
—¿Cómo entraste aquí? —inquiere Damián— ¿Cómo burlaste a la seguridad?
—Vine con los repartidores—sonríe moviendo el revolver.
—Celeste—susurro.
—¿Qué dices? —inquiere sin perder la sonrisa de mierda que me tiene. Los nervios de puente.
Me a