—¿Estás nerviosa?
Volteo ante la pregunta de Damián que, me mira desde el sofá de su oficina mientras lee un guion que le han enviado.
Me alejo de la ventana y le miro.
—Puedo ver que tú también lo esté—fruncen el ceño sin saber a qué me refiero.
—Has estado leyendo la misma página por diez minutos.
Hace una mueca.
—Pienso que mis padres quieren hacer las cosas bien. Sin embargo, hay que estar preparado para cualquier cosa.
Asiento.
—¿Has hablado con Linda? —pregunta haciendo referencia a mi ma