—Gracias por su compra — le di la factura a la clienta. Tomé el café que estaba a un lado de la caja registradora y sorbí. Mire la hora en el reloj de la pared y note que era media mañana y la tienda estaba muy concurrida. Aún esperaba recibir una llamada de Conte por lo de ayer. Deje el café con más fuerza de lo necesario. Vamos Aurora sabes que Conte no es tu problema sino Massimo
—Tierra llamando a Aurora— Marcelo estaba parado en frente de mi con un cliente haciendo gestos con la mano
—Si.