— No tienes que ir a la tienda — me dice por tercera vez Massimo mientras recojo mis cosas para salir de casa.
— Es solo medio día cariño — digo mientras tomo una gabardina y la sobrilla para cubrirme de la lluvia que está cayendo. Estamos a principios de enero y el clima aun es frio.
— Solo medio día Aurora— me dice serio
— Chao cielo — digo abriendo la puerta del departamento y le lazo un beso antes de salir.
Bajo hasta el estacionamiento y subo a mi coche. Salgo del complejo departamental y