—¡Madre! —la regaña James en un tono bastante severo.
Los ojos de Stella se abren de par en par al escuchar la petición de su ahora suegra. Continuaba casada con James y su familia le había pagado el dinero que habían acordado.
Haya funcionado o no el tratamiento de su padre, el contrato seguía vigente y darles un heredero, era la parte que le tocaba a Stella. Tarde o temprano, tendría que cumplir, aunque James y ella no habían hablado sobre ello ni una sola vez.
—¿Qué? Preguntaste y yo respond