A la mañana siguiente, Stella despierta con el corazón apretado. SU conversación con James sigue dando vueltas en su mente, sin hablar de lo que hicieron en la noche.
El recuerdo de él intentando ser tan caballero como siempre mientras ella le pedía más hacen que un hueco se forme en su estómago al darse cuenta de que lo ama más de lo que pensaba.
Gaby se dirige a la cocina para preparar café mientras que Stella se recuesta en el sofá.
Su amiga se acerca con dos tazas de café y le entrega una,