La multitud comienza a aplaudir y la música vuelve a sonar. James se despide de todos los presentes y los invitados vuelven a beber y charlar.
A un lado, John le sonríe a su jefe con seguridad, mientras Stella todavía tenía los ojos como platos y la boca abierta de par en par debido a la sorpresa que acababa de recibir.
James se inclina hacia ella y le susurra en el oído:
—Todavía no puedo caminar por completo, eso va a requerir de unas cuantas sesiones más de fisioterapias, así que, ¿podrías a