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Maya no supo cómo reaccionar. De repente, el miedo la invadió por completo. No solo temía por sí misma, sino también por el hijo que llevaba en su vientre.
Se llevó instintivamente las manos a la barriga, imaginando todas las posibilidades.
¿Y si Zoé descubría que estaba embarazada de Oliver?
¿Qué podría hacerle esa mujer? Había regresado justo después de que ella y Oliver se casaran, y estaba claro que su intención era arruinar su matrimonio.
Un escalofrío recorrió su cuerpo.
El teléfono sonó