Enzo llevó la mirada de un hijo al otro, luego negó con la cabeza, tomó a Santino del brazo y lo sacudió con fuerza.
—Imaginé que habías salido a buscar la manera de solucionar los problemas, o por lo menos a estar lejos de ellos, pero al pasar frente de este hospital observe las camionetas y a los hombres que puse a tu disposición allí afuera, por mi mente pasaron cosas desagradables, pero aquí estás buscando problemas con Dante —reclamo Enzo a Santino.
—Si me encuentro en este lugar no ha s