Luego de que Adriano escuchara la propuesta de Valentino colocó sobre la mesa el vaso que sostenía en su mano, estiró el brazo y estrechó la mano con aquel hombre que se encontraba seguro de poder acabar con Enzo.
—Qué tanto necesitas de mí para lograr acabar con la vida de Enzo, solo espero que una vez que logres acabar con ese desgraciado no vayas a terminar traicionándome, porque no soy un hombre que suele perdonar las traiciones, y a como dé lugar te buscaré y te haré pagar —Valentino negó