Enzo se encontraba completamente preocupado por el estado de salud de su esposa, los médicos trataban de reanimarla, esta vez las enfermeras lograron sacar a Enzo junto con los bebés; Hanna quedó allí sola mientras se debatía entre la vida y la muerte.
Enzo dobló su cuerpo quedando contra la pared, cerró sus puños con fuerza sintiendo gran temor de perder a la mujer que amaba, el poder y el dinero eran inútiles en aquella situación, tan solo le quedaba ser paciente y esperar que ella se salvar