Midas se encontraba en su cuarto de hotel que compartía con su amigo cuando tocaron a la puerta.
-¿Quién es?- Preguntó su amigo sin mucho interés, prestando más atención a la pantalla de su celular.
Midas regresó con un sobre dorado en sus manos, que abrió sin mucho cuidado- Es la invitación a la boda, al parecer la ceremonia va a ser en la basílica de la ciudad.
El otro joven puso los ojos en blanco- Que manía la de los heterosexuales de casarse frente a los ojos de Dios mientras que por d