Elizabeth Romano
—Elizabeth Romano —una mujer vestida formalmente con un atuendo rojo entró a mi oficina sin ser invitada, lo cual me extrañó porque no tengo ninguna reunión pendiente.
Simplemente asentí con la cabeza.
—¿En qué puedo ayudarte?— Indagué
—Tú a mí en nada, soy yo quien quiere ayudarte.— Responde de manera arrogante
—No te entiendo. Para empezar, ¿tú quién eres?— Cuestione.
—Soy la abogada de Ro y quien logró que esté libre.— Presume
—Dirás del señor o el licenciado Montalban. E