Luciana se despertó temprano y comenzó a preparar el desayuno. Solo llevaba puesta una camisa de Chris, que le quedaba grande y le daba un aire de ternura. Mientras ella se movía por la cocina, Chris la abrazaba por la cintura y la llenaba de besos en el cuello.
—Mi amor, estoy preparando el desayuno —le dijo ella entre risas.
—Yo estoy saboreando mi desayuno —respondió Chris, su voz cargada de satisfacción mientras continuaba con sus caricias.
Luciana no podía contener la risa ante la fo