Elizabeth
—Yo no quería —dice Paco, temblando.
—¡Tú eres un imbécil! —le grito, llena de rabia y desesperación.
Comencé a gritar con todas mis fuerzas en busca de ayuda. Ricardo simplemente cayó al suelo y no deja de sangrar. Nunca me he sentido tan preocupada en mi vida.
—Ellie, amor —pronuncia él, su voz débil y entrecortada.
Me acerqué a él, rompí un pedazo de mi vestido para envolver su herida, que es en su hombro.
—Tranquilo, estarás bien, mírame, amor —no pude evitar llorar mie