Viernes por la mañana. El día después de la gala.
Desperté con la luz del sol filtrándose por las cortinas y el sonido constante de notificaciones en mi teléfono. Cientos de notificaciones. Miles tal vez.
Abrí Twitter y ahí estaba: #LarraínConfesión trending nacional.
El video de la confrontación había sido visto más de dos millones de veces en menos de doce horas. Había clips editados, memes, análisis de abogados explicando las implicaciones legales de las palabras de Patricio.
Un profesor de