Capítulo XXXVIII El pasado de una guerrera: el castigo.
Valerie.
Pesé que podría, eludir un poco más la temida conversación que tendré con Bacon, pero tras la cena en el Ático de Samary y Constantine, para concretar como se organizaba todo para el día siguiente, como llegaríamos a la hora de la Junta de accionistas que el padrino de Kayla había solicitado, para dar a conocer al nuevo dueño de la empresa sin que Akon fuera alertado. Lastimosamente no pude librar, desde que terminamos de concertarlo todo, fui, literalmente, secuestrada por mi marido,