Capítulo XXXIV. Un accidente programado II.
Caroline Miller.
- “Pero ¿Qué se cree la m*****a rubia?, ¿Quién se cree que es para hablarme y amenazarme?, ¡Maldita sea! me voy a vengar de ellos, de todos ellos.”- la ira me inundaban los poros.
- “¿Quieres acabar con ellos?”- una voz masculina me hizo salir de mis pensamiento.
Al girarme me encontré con un atractivo hombre castaño, vestidos de Armani, su cuerpo era musculado, no tanto como mi Constantine, pero era bastante atractivo. - “Creo que podemos ayudarnos mutuamente, ambos deseamos