Capítulo XV. Borrando errores.
Samary.
- “Por fin te atrapo preciosa, por fin te tengo sólo para mí”- cuando oí la voz de Akon, esa voz que tanto había adorado hace años, cuando aún pretendía conquistarme, me di cuenta lo estúpida que había sido.
- “Oh, ¿no? ”- quizás era porque mi venda se había retirado en el mismo momento que vi la verdadera cara de ese hombre, pero por fin, me di cuenta, yo era culpable era de estar ciega, de no saber ver que un hombre tan manipulador como él, supo engatusar a la mujer que era yo en ese