Capítulo XI. Un encuentro inesperado.
Samary.
- “¡No pienso entrar ahí y es mi última palabra! Sólo de pensarlo me falta el aire, Ese sitio es una pesadilla para mí, y lo sabes, No entiendo por qué tú, precisamente tú, te empeñas en que entre en ese local, es como si encerraras en una ataúd a un claustrofóbico, o dejaras colgando de lo alto de una antena de cuarenta metros de altura a un acrofóbico, ni lo pienses Zorra Valerie, no me vas a convencer para que entre en ese local, no entro y punto.”- le dije a la maldita e insistente