Traición.
RELATA BIANCA.
Al día siguiente le hice una visita a Leila, pues ella y yo teníamos asuntos pendientes por resolver, y creo que el momento de ponerla en su sitio había llegado.
—¿Qué diablos haces en mi despacho? —la muy… había venido a poner un despacho en este pequeño país, cuando su padre tenía el suyo en México.
—Es un lugar donde puede entrar cualquier persona ¿no?
—Pues te equivocas, solo ofrezco mis servicios a clientes de prestigio no a zarrapastrosos como tú.
—Ahora soy la esposa de An