El fallo no llegó con dramatismo.
No hubo golpe de mazo. Ni jadeos. Ni pausas cinematográficas.
Solo una sala silenciosa y un juez que parecía cansado de los juegos de poder.
—Se deniega la orden judicial —dijo el juez—. El tribunal considera que no hay pruebas suficientes de difamación maliciosa. Además, se advierte al demandante contra la intimidación legal continuada disfrazada de defensa reputacional.
Una pausa.
—Este asunto procederá a fase de descubrimiento con alcance limitado. Nada de e