—Pensé que bromeaba cuando lo dijo, si fuera por mi le daría el premio a mi esposa.
—Se que no eres tan banal, eres justo, además, te aseguró que tendrás una lista de personas detrás, dándote las mejores opciones, no nos guiaremos solo de la percepción si no que la mejor se adapte a la tarea. Aunque no tengo dudas que tu esposa lo haría bien —comentó Russo—. Estoy seguro que Rebecca no se enfadaría contigo porque seas justo. ¿O me equivocó?
—Nadie sería más infeliz que yo si mi marido me diera