La finca de Nápoles era una obra arquitectónica que era el orgullo de Stella Salvatore, la habían comprado incluso antes de que Pietro naciera y era una de las propiedades que tenía en mayor estima. La anciana tenía demasiado dinero y no le importaba gastarlo en poderosos purasangre que guardaba en colección. Aleksander estaba sorprendido al mirar la imponencia del lugar y Antonella con su elocuente sombrero recordaba la última vez que habían estado en la finca.
—Parece que has remodelado la fi