Capítulo ocho. Descubriendo engaños
Jake
La veo salir y no puedo negar que se ve preciosa, pero tampoco puedo dejar de preguntarme: ¿De dónde le salieron esas tetas?
Se le nota bastante profesional, pero yo no tengo tiempo para conducir cinco horas hasta las Adirondack. Yo soy un dios en este mundo y no tengo la intención de interactuar con los mortales y menos en tráfico. Ella cree que me ha dejado atrás con su mirada de suficiencia y ese uniforme de guerrera de montaña, pero Donna Mackenzie aún no se ha dado cuenta de que yo ju