—No sabían qué coche llevaba, pero pararon una vez el de tu madre y otra vez el de tu tía Isabel.—dijo la anciana.
Al ver que el rostro de Serenity se ensombrecía, la anciana la consoló a su vez.—No pasa nada. Todos sabemos qué clase de moral tiene ese tipo de personas. Ahora que inventan el pretexto de pedir un regalo monetario, en realidad quieren que desarrollemos una aversión hacia ti, para que no lo pases bien en nuestra familia.
—Todavía podemos ver esa trama. Seren, no te preocupes, no de