La expresión de Zachary estaba llena de cariño y gentileza.
Los preriodistas estaban sin palabras.
Era verdad de que el señor York estaba profundamente enamorado de su esposa y, con sólo preguntarle por el nombre de ella, desprendía una expresión de ternura.
Salvo una instantánea reciente de su lado amable cuando acompañaba a su esposa en un viaje, cuando tuvimos ocasión de verle en el pasado, siempre se mostró frío y desprendía un aura de ser inaccesible.
El poder del amor era tan grande que er