Mrs. York casi nunca paseaba por las tiendas, siempre solicitaba que las marcas le mandaran los productos a su casa. Pero hoy, decidió salir y para su sorpresa, se tropezó con la madre de Clive.
Zachary podía engañar a Serenity, pero jamás a la madre de Clive.
Serenity en realidad no tenía ni la menor idea de todo esto. Tras escuchar a Audrey Stone, sonrió y dijo: —Tía, ¿me podrías esperar un ratito? Estoy con mi suegra, la voy a llevar a la casa primero.
Audrey Stone contestó: —Podríamos invita