Ambos guardaron silencio por un rato.
—¿Qué pasa con ustedes dos? La verdad es que su relación está floreciendo, mostrando su amor podrían matar de envidia a cualquiera, pero de repente están peleando. Ahora no me extraño de que la señorita York se haya ido al bar, y todo por tu culpa.—Josh Bucham, con un dolor de cabeza, preguntó.
—Primero ayúdame a averiguar a qué bar se fueron, cuánto tiempo llevan ahí, y si están borrachas. Cuando lo averigües, avísame.—Zachary respondió.
—Vale, lo averiguo