El padre de Hank tuvo la sensación de que aún debía tratarse del divorcio con Liberty.
La madre de Hank sacó los platos e incluso sirvió el arroz para su hijo: -No me lo dijiste con antelación, mamá no te preparé comida, sólo quedaba un cuenco de arroz para dar de comer al perro, deja que te lo comas, si no tienes bastante, mamá te cocinaré fideos.
-Mamá, estoy lleno con una cuenca de arroz.
Desde que entró, Hank Brown dejó que su madre cogiera los platos y le ayudara a servir la comida, estaba