Quién iba a saber que Zachary, con un rostro muy hosco, le ignoraba y pasaba a su lado como una ráfaga de viento. Lo único que oyó fue la fría voz de Zachary ordenando a la señorita García.—¡Informa a todos los ejecutivos de la reunión!
Josh: ¿Va a haber un terremoto?
—Bien.
La reacción de la señorita García fue más rápida que la de Josh, que se sorprendió principalmente por la cara sombría de su amigo.
Zachary entró directamente en su despacho, pero a los dos minutos volvió a salir de él y se d