Axel aceptó con alegría, —De acuerdo, cenemos juntos, pero no te moleste si no como con elegancia.
—Pareces una persona muy educada, y aunque nunca hemos cenado juntos, no creo que tengas malos hábitos alimenticios.
Axel sonrió, sintiéndose feliz por dentro. Belén merecía ser su futura esposa, ¡tenía muy buen ojo!
Belén no sabía lo que Axel estaba pensando.
—Por cierto, hay algo que necesito saber de antemano.
Axel miró a Belén, esperando a que continuara.
—¿Vas a volver a Wiltspoon para la Navi