Como muchos papás pensaban que había alguien que se lo enseñaba todo a sus hijos, no necesitaban gastar más tiempo en ellos.
Por eso, muchos niños estaban más unidos a sus madres, que lo hacían todo ellas para sus hijos e hijas.
Belén le dijo a su hermana: —No te tomes en serio lo que dice la gente. Sólo sabrás si es bueno o no si lo pruebas tú misma.
—No tenemos que preocuparnos por tener una vida mala después del matrimonio, ya tenemos bastante con lo nuestro.
Belén dijo: —Somos lo suficientem