Cristina dijo: —El hecho de que estés dispuesto a comer el pastel hecho por Axel demuestra que ese pastel es rico. No hay muchos pasteleros en todo Annenburg que hagan pasteles que puedas comer.
Belén se quedó sin habla.
Miró un momento a Cristina y le preguntó: —Dime la verdad, Cristina, ¿te enamoraste de Axel a primera vista? Estás prestando mucha atención a él y a si puede ser mi chef.
—Si te gusta, puedes cambiar del cocinero y pedirle que cocine para ti. Así, podrás comer la comida que hace