Sus suegros mimaban mucho a Giselle y la trataban mucho mejor que a Chloe.
Después de que Catalina se casara con la familia Fisher, prestó atención a la actitud de su suegra en todo lo que ella hacía.
Su suegra era tan buena con Giselle que aunque a Catalina no le gustara, tenía que fingir para complacer a Giselle.
—Basta.
Sandra interrumpió a su nuera.
—No tienes la culpa, soy yo la que daba demasiado a Giselle.
En esta mansión, todo el mundo tenía que vivir pendiente del estado de ánimo de San