Isabela le comentó: —Ay, Zachary es tan bueno contigo.
Serenity sonrió feliz y respondió a Isabela: —Callum también te trata muy bien.
Las dos habían encontrado la pareja perfecta y se nutrían de amor cada día.
Sabiendo que Isabela estaba ocupada, Serenity dejó de molestarla.
A punto de subir a su coche, alguien la llamó.
Giró la cabeza y vio a Hank.
—Serenity.
Hank se acercó a ella y al verla sola le preguntó: —¿Sonny ya ha entrado?
—Sí. ¿Querías verlo?
Hank sonrió y dijo: —Llevé a un cliente h