—¿Qué estás pensando?
Josh le preguntó cotilleando.
Zachary salió de sus pensamientos y dijo ligeramente.—De todas formas, no en ti.
Josh sonrió.—Tendría que dimitir si estuvieras pensando en mí, pues quiero casarme y tener hijos.
Zachary le echó una mirada furibunda.
—Vuelvo al trabajo. Has sido tan eficiente estos últimos días que estoy agotado siguiéndote.
Josh terminó el vaso de agua y se levantó.—Por fin vosotros habéis terminado el cuento.
Sólo porque Zachary se puso celoso por malentender