—Quiana, ¿qué pensaste cuando recibiste el ramo de rosa? —preguntó Alejandro con ánimo.
Quiana terminó la alita asada y luego cogió un pincho de calamares a la parrilla, diciendo mientras comía: —¿Qué pienso yo? Creo que las flores son muy bonitas.
Alejandro se quedó sin palabras.
—Estas rosas me recuerdan a los pasteles de flores. Quiero pasteles de flores frescas y los voy a pedir por internet ahora mismo.
Con eso, Quiana sacó su celular e iba a hacer un pedido.
—Yo te lo compro. Puedo pedirle