Capítulo 2848
Ya estaba oscuro.

Quiana terminó su clase justo a tiempo.

—¡Mira! ¡Es Alejandro!

Un chico vio el coche de Alejandro y gritó con mucha alegría, luego los otros chicos le siguieron corriendo hacia fuera.

—No salgáis, hace mucho viento.

Gritó Alejandro riendo, pero los chicos se abalanzaron hacia él.

Entregó varias bolsas grandes de snacks a unos cuantos chicos mayores y les dio los asados a los pequeños.

Quiana salía poniéndose un abrigo.

Al ver a Alejandro, sonrió y dijo: —Cuando no estabas aquí,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP