Ismael dio a cada uno una bebida.
Admitió que Alejandro se había esforzado mucho para que hablaran bien de él delante de Quiana. Cada vez que venía Alejandro, invitaba a comer a todos los del club y les compraba cualquier comida que quisieran comer.
El dinero que gastaba cada vez no era una suma pequeña para una persona normal.
Quiana tenía razón, con sus escasos ingresos, invitar a comer a toda la gente del club no resistiría unas cuantas veces.
El ingreso de Ismael era el más alto entre los en