—Tranquila. Prepárate bien, te recogeré y luego iremos al banquete.
—De acuerdo, te espero.
—Hasta luego.
Kevin no hizo más preguntas por teléfono después de que Luna le dijera que ya se enteraría de por qué llevaba medio día en casa cuando llegara.
Tenía que ir a Mansión Díaz.
Después de terminar su llamada con Kevin, Luna iba a dejar el celular, pero al ver a su madre sentada al frente, continuó sosteniendo el celular y fingiendo que le estaba mandando mensajes a Kevin.
—Que no finges.
Teresa