Casi nadie sabía que el señor Lucas era en realidad una mujer, así que sus padres querían un yerno, no una nuera.
Naturalmente, Román y su esposa no darían esperanzas a esas nobles damas.
Kevin subió en el ascensor hasta el último piso.
Nada más salir del ascensor, vio a Luna que iba a acompañar a su socio al ascensor. Les seguían unas mujeres jóvenes, que debían de ser las secretarias del hombre.
Ese hombre no conocía a Kevin, y Kevin tampoco lo conocía a él.
Para no molestar a Luna, Kevin les