Hablando de eso, Enrique reaccionó y dijo apresuradamente: —Debe haber algo mal con el alcohol. Si Giselle y yo no hubiéramos bebido el licor, no haríamos tan ridículo, alguien se habría aprovechado del banquete y habría agregado afrodisíaco al licor.
—Debe ser esa mujer, Liberty. Es descendiente de Valencia y seguro que está aquí por venganza. Sabe que tú quieres más a Giselle y que Giselle no es nuestra verdadera hija, así que nos tendió una trampa a Giselle y a mí para darte un golpe.
Sandra