Dalia preguntó incrédula: —¿Por qué voy a hacerlo? No quiero operarme de cirugía plástica.
El hombre sonrió y dijo: —Eres muy guapa, entonces, usarás la máscara. En el futuro, siempre que salgas, póntela. Esta máscara es muy natural, nadie puede notarla.
—Además, te daré una nueva identidad. Hasta que nuestra cooperación termine, ya no serás Dalia Nuñez. Puedo garantizarte que cuando el asunto acabe, te daré todas las propiedades de la familia Nuñez que quieras.
—Tu hermana mayor, esa ciega, si