—Sí, mamá.
Catalina tuvo una oportunidad genial para vengarse de Giselle.
Erin y Sherry añadieron: —También queremos ayudar a Giselle para que no cometa más errores.
Giselle fulminó ferozmente a sus cuñadas.
¿Creían que podían hacer lo que quisieran sólo porque su mamá había vuelto?
Su mamá seguramente la protegería.
Sandra lanzó una mirada a sus nueras y contestó con voz ligera: —Ya basta con Catalina.
Erin y Sherry tuvieron que dejarlo.
Catalina se acercó a Giselle, que la miró y le dijo: —No